Carretera y manta

24/9/14


Carretera y manta, cómo me gusta esa expresión!
Carretera y manta, cómo me gusta esa sensación!
Frío en la cara, frío en las manos, frío en los pies.
Cansancio en la cara, cansancio en las manos, cansancio en los pies.
Sonrisa en la cara, dedos entrelazados, calcetines de algodón sentados en el asiento trasero de un furgón.
La noche avanza, las luces se apagan, sale el sol.
Hacemos una parada, comemos un montón, dormimos un rato y de nuevo al furgón.
Aparecen las señales, se acerca nuestro destino, a un día de nuestro sino.
Música en los oídos.
Pasan las horas, no hay palabras, reina el silencio.
Atardecer naranja, nubes rojas, lluvia fresca, tierra mojada, charcos de agua, bostezos al cielo.
Camino estrecho, baches incómodos, barro en las ruedas, parada obligatoria.
Caricias bajo la manta, sonrisas en el alma, manos apretadas, pies calientes, sentados en el asiento delantero del furgón.
Amanecer azul, cielo despejado, tierra seca, ruedas limpias.
Pocos kilómetros, estamos llegando, mariposas en el estómago.
Olor a comida, restaurantes cercas, casas con jardín.
Niños juegan, madres gritan, padres duermen, la vida pasa.
Queda menos, me duele el cuerpo, quiero bajarme y caminar.
No quedan sonrisas, solo cansancio.
Cansancio en la cara, cansancio en las manos, cansancio en los pies.
Ya no quiero seguir caminando.
Carretera y manta, ya no me gusta esa expresión.
Carretera y manta, caminando llegamos al frontón.
Puerta de roble, ventanas de acero.
Hemos llegado, es nuestro hogar.
Carretera y manta, nunca más!
Carretera y manta, ya no hará falta!