Cuando los «me gustas» se convierten en «te quiero», parte II

12/12/14

Te conocí en enero.
Me enamoré en febrero.
Te dejé en marzo.
Y volvimos en abril.
Te dejé en mayo.
En junio, julio y agosto me arrepentí.
Te escribí en septiembre.
Te prometí mi amor en octubre.
Y ya estamos en diciembre,
cumpliendo dos meses.

Pero para mí,
ni dos vidas me serían suficiente.
Para decirte todos los días:
TE AMO.


A ti, Jorge.
Mi Jorge.