¿Qué se necesita para ser feliz? - Especial San Valentín

14/2/16


Se acababa el día y todavía no había recibido ninguna felicitación de San Valentín, me había propuesto quedarme todo el día encerrada en casa para evitar seguir viendo esos molestos puestos de rosas rojas, esas parejas melosas cogidas de la mano y besándose bajo una farola. Que sí, que mis amigas y mi familia tiene razón: soy una amargada. Pero cómo no serlo. Estoy a punto de cumplir 49 años, soy lo que se llama una "cincuentona" y empiezo a desanimarme cada vez que veo a tantas parejas felices. De hecho, me siento fatal admitiéndolo, incluso para mí misma, pero me alegro cuando alguien de mí círculo de amistades se divorcia porque pienso que ya no seré la única vieja solterona.

Y bueno, tampoco me quejo por quejar, he buscado el amor hasta debajo de las piedras. Pero parece que para mí no se creó un alma gemela, esa persona que conoces y hace que se pare el mundo. En fin, seguiré buscando, eso siempre. Como decía mi madre: la esperanza es lo último que se pierde. Yo creo que eso tiene que ser así, que siempre debemos de mantener nuestros corazones abiertos a cualquier relación, bueno, no cualquiera, una que sepas que te va a traer alegrías. Pero mi problema viene cuando pasan los meses, el hombre en cuestión se olvida de mi existencia y poco a poco la pasión se va apagando como una pequeña vela que se va consumiendo. Y al final termina yéndose, bloqueando mi número en el teléfono y cortando todo contacto virtual o físico conmigo, como si de pronto yo tuviera la peste y fuera contagiosa. Eso es lo que más me duele de ser abandonada, no tanto el hecho de que me dejen porque entiendo que si no se sienten cómodos prefieran irse, hasta yo lo prefiero porque no estoy para perder el tiempo, ¿pero por qué tienen que actuar como si se avergonzaran de mí? ¿qué posible mal les he hecho para que hagan eso? Sigo sin entenderlo y ya ya anochecido.

A pesar de todo, me había animado a salir a dar un paseo. Sé que me voy a sentir algo incómoda, como cuando sales con una amiga y se trae al novio y se ponen a besarse delante de ti. Es incómodo, pues imaginaos toda una ciudad igual, y tú siendo de las pocas solteras y solteros. Mis amigas dicen que es una época ideal para encontrar pareja, yo pienso que no, que es la peor época. Al final todo el mundo tiene una opinión. Y cuando iba cruzando una calle, entre dos edificios, vi un letrero que ponía algo así como "¡No compres, adopta!" y la imagen de un perro que tenía toda la intención de conmover al que lo mirase. El cartel tenía una flecha que apuntaba hacia la izquierda y cuando terminé de cruzar la calle, no seguí recto como tenía previsto y continúe siguiendo la indicación del cartel, movida por un impulso desconocido.

Al final, este día no se trata solo del amor romántico, ese amor pasional y carnal que sientes por tu pareja. También se trata del amor hacia uno mismo, del que yo debía aprender un poquito más, y del amor hacia tus amigos y tu familia, a los que siempre dejaba de segundo plano cuando conocía a un hombre. Y cuando entré en el refugio de animales y vi aquellos perritos y gatitos, no pude resistirme a llevarme algunos. Me pidieron varios datos personales y me dijeron que se pasarían en unos días por mi casa a ver cómo me iba con mis nuevas mascotas. Yo me encargué de hacer las preguntas pertinentes sobre vacunas y otras cosas y finalmente volví a casa acompañada de una pareja de hermanos de dos gatos Bengala y un caniche al que sus compañeros gatunos no le hacían mucha gracia. 

Y aunque no se trataba del tipo de amor que buscaba, me sentí afortunada ese día, no solo por la compañía de estos animales, sino por darme cuenta de que un hombre no era lo que necesitaba para ser feliz. Además me sentí muy orgullosa de mí misma por darle un hogar a estos pequeños revoltosos. Y quien sabe, a lo mejor en un futuro encuentro a un hombre con el que compartir mi vida, pero de momento, mi perspectiva cambió y eso dejó de ser una prioridad. No sé cuantos años llevaba saliendo con diferentes hombres, ni tampoco sé cuanto tiempo estaré estando a gusto con mi soltería, solo sé que hoy había acabado el día de San Valentín como hacía tiempo que no lo terminaba: feliz.