¿Regreso al blog?

27/3/18



¡Hola! Le quito el polvo a esto, ¿queda alguien por aquí? ¿Se siguen acordando de mí? xDDD

Bienvenidos de nuevo a este blog, queridos. No sé por qué estoy de vuelta aquí ni qué es lo que me ha traído de regreso a volver a escribir en este blog que nunca pretendí abandonar, lo prometo. Fue sin querer.

La última entrada de este blog es de julio del 2017 y poco después de esa fecha, en septiembre, comencé mis preparativos para venirme a Francia. Llegué el día 23 y desde entonces he tenido días en los que sí he podido escribir en mi novela Baile de lenguas, pero básicamente me he dejado llevar por la pereza, la procrastinación y la falta de ganas. Me da hasta vergüenza admitir que ya no tengo ganas de escribir. Pero así es y escribir sin ganas es caca, no puede salir nada bueno de algo que ni a la propia autora le está gustando o está disfrutando. 

Y así pasaron los meses, acabó 2017 y... ¿en qué momento estamos ya a finales de marzo? ¿Han pasado suuuuper rápido estos 3 meses o solo he sido yo? Tampoco he escrito nada en este tiempo.

Descubrí, ya lo sabía pero ahora lo confirmé, que escribía para evadirme de mi vida. Suena dramático, a persona con una vida super complicada, pero realmente era lo contrario: una persona con una vida aburridísima. Por tanto, escribir para mí era una escapatoria de mi vida aburrida y mediocre. Con mis historias y mis personajes podía distraerme creando algo que me gustaba, pero desde que estoy en Francia, viviendo al fin mi vida, conociendo lugares nuevos, personas nuevas, haciendo cosas solo por y para mí... no necesito la escritura para evadirme.

Sigo soñando con historias, con personajes, me siguen llegando posibles tramas a la cabeza, pero no me atraen lo suficiente como para dedicarle el tiempo necesario que requieren para ser escritas porque tengo otras cosas que hacer como, evidentemente y aunque con tanto viaje no lo parezca, trabajar. Luego también estoy cuidándome al máximo con mis ejercicios y mi deporte (algo que hasta entonces nunca había hecho) y luego teniendo otra cosa que hasta entonces había tenido pero muy poco: vida social. Osea, en Tenerife era estudiar y cuidar a mi abuela, hacer las prácticas y descansar en casa viendo una serie. Así mi tiempo libre se lo podía dedicar a encender el ordenador y escribir. Aquí hay días en los que no enciendo ni el ordenador, estoy fuera casi siempre o estoy en otra cosa. 

Sigo echando de menos el compartir capítulos de mis historias y leer vuestros comentarios, leer vuestras deducciones de qué pasará a continuación o de qué pensáis de tal o tal personaje. Eso me encantaba. Y no se ha acabado. Creo que al regresar a Tenerife o dentro de unos meses, no sé, volveré a publicar algo. Pero será cuando me apetezca, cuando me sienta capaz, cuando tenga tiempo, pero sobre todo y ante todo cuando tena ganas, motivación e ilusión por volver a escribir y no sentirme obligada por no querer dejar abandonado el blog u obligada por no dejaros abandonados a vosotros o por no dejar a medias una novela. También aprendí que así no se puede escribir.

Un beso y hasta la próxima, sea cuando sea ♥