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#4 Ejercicio de Escritura de Literautas: Desde el interior del almacén

10/5/16

¡Hola hola! Hacía 5 meses que no traía un ejercicio de la lista de ejercicios de escritura de Literautas porque el 4º ejercicio consistía en describir objetos con otros sentidos que no fueran la vista y no se me ocurría nada interesante. Pero hoy me quise poner a ello a ver qué salia y se me ocurrió que el personaje podría estar encerrado en algún lugar. Y como también tengo un ejercicio de escritura de los míos que debe desarrollarse en un cuarto oscuro, pues mezclé los dos y me salió esto jajajajaja.



DESDE EL INTERIOR DEL ALMACÉN

No sé cuanto tiempo ha pasado, pero sigo aquí encerrado. Es probable que pase la noche aquí dentro hasta que llegue mi jefe por la mañana, abra el restaurante y escuche mis gritos. Entonces me abrirá la puerta, que solo puede abrirse desde fuera y, si tengo suerte, solo me echará la bronca. Sino, ya me vale actualizar el currículum.

Dentro del almacén hay infinidad de productos, pero yo tan solo llevo 2 semanas trabajando aquí y no me sé el orden en el que están ordenados, así que voy tocando estante por estante para descubrir algo que echarme a la boca... Si voy a cenar aquí, al menos que sea una cena decente. En el primer estante que tengo a la altura de mis ojos puedo adivinar unos botes de cristal. En ellos hay pasta y cereales, o eso creo, puede que mi memoria esté fallando. Pero si cojo uno para abrirlo y se me cae, será peor que no comer nada en toda la noche.

Sigo moviendo mis manos, con cuidado, entre los delicados botes de cristal y llego a unas cajas de cartón. Creo que ahí es donde están guardadas algunas legumbres que el chef acaba de comprar y por eso siguen en cajas. Todos los productos frescos como frutas, verduras, yogures y ese tipo de cosas están en el frigorífico. Uno tan grande que puedes meterte dentro y la temperatura es muy baja. No como la del congelador que tenemos al otro lado de la cocina, pero suficientemente baja como para pillar una hipotermia si me quedo encerrado ahí toda la noche.

Me di media vuelta y me acerqué con cuidado a la estantería de enfrente, fui despacio para no chocarme y de pronto me di de narices con una barra de aluminio que forma parte de los estantes. Solté un chillido y me froté la nariz, de pronto empecé a notar un líquido caliente salir por ella y llegar a mis labios. Me había hecho sangre y no tenía con qué limpiarme, estoy dejando el almacén de uno de los restaurantes más prestigiosos del país absolutamente contaminado con mis germenes. Sin duda alguna, estoy despedido. Una pena, me gustaba trabajar aquí cumpliendo mi sueño de cocinero.

Siempre me ha gustado cocinar, pero nunca me lo tomé en serio hasta que con 18 años me preguntaron qué quería estudiar y elegí Gastronomía. Luego fue cuestión de suerte aterrizar aquí con tan solo 21 años.

Después de limpiarme con la camiseta, seguí en mi búsqueda de comida y di con algo extraño. Al tacto era rugoso y me dio un poco de miedo tocarlo y romperlo, pero lo intenté aplastar un poco a ver si era totalmente sólido y me sorprendió que se hundiera bajo la presión de mis dedos. Entonces el ruido que hizo al arrugarse fue inconfundible: era papel de aluminio. Pero, ¿qué podía haber ahí guardado en papel de aluminio? ¿no debería de estar en el frigorífico?

Con cuidado fui tocando los bordes de aquel rectángulo que me parecía una bandeja. Logré abrir el papel de aluminio dejando al descubierto lo que probablemente fuera mi cena, acerqué mi nariz malherida e intenté captar algún olor que me sirviera para adivinar qué era, pero había perdido el olfato con el golpe. Solo quedaba tocarlo y darle un mordisco. Así que sin miedo, pensando que ya estaba despedido de todas maneras, metí mis dedos en lo que parecía una masa de bizcocho y algo viscoso. Lo metí en mi boca y entonces los ojos se me pusieron como platos. ¡ERA TARTA! Pero no cualquier tarta, la tarta de cumpleaños de mi jefe...

Ahora sí que sí, adiós mundo cruel.

Me terminé la tarta, total, ya la había destrozado, ¿no? Dejé caer mi cuerpo contra la puerta del almacén y cerré los ojos. No sabía qué hora era, lo más seguro es que ya fuera la una de la madrugada porque el restaurante cierra a las diez para los clientes, pero nosotros nos quedamos siempre dos horas más para limpiar y recoger todo para el día siguiente. Así que sobre las doce normalmente todo el mundo está saliendo. Yo me quedé el último para entrar al almacén a guardar un carro viejo que utilizamos para transportar las botellas de aceite o de agua y dejarlas aquí.

Pero justo al dejar el carro apoyado en la pared, escuché el chirrido de la puerta al cerrarse, corrí hacia ella antes de que se cerrara del todo, pero no llegué a tiempo y aquí estoy.

De pronto oí unos pasos, una puerta abrirse y luego cerrarse, más pasos cerca de mí y un suspiro. Había alguien al otro lado. Me puse de pie, grité y aporreé la puerta con todas mis fuerzas.

—¡Serrano! ¿qué haces aquí? —preguntó Romero, otro pinche de cocina como yo. Me observó con cara de asco y entonces me acordé de la sangre, miré mi camiseta y estaba llena de ella. Es más, estaba lleno de nata y bizcocho.

—Me quedé encerrado... —confesé pasando por su lado para salir al fin de aquel almacén. Romero se quedó un rato callado, asimilando la noticia y luego estalló en carcajadas que ofendieron mi orgullo.

Cuando se tranquilizó me preguntó por la sangre y por la nata. Le dije que al estar a oscuras dentro del almacén me había dado en la nariz contra un estante y que lo demás era una tarta que me había comido pensando que pasaría allí toda la noche.

—¿La tarta? ¿¡TE HAS COMIDO LA PUTA TARTA!? —Romero se puso pálido y pegó un grito que me dejó la piel de gallina.

—Era para mañana, ¿verdad? —pregunté mientras Romero entraba en el almacén y sacaba la bandeja con los restos de bizcocho que quedaban. Entonces vi que su expresión se había relajado y estaba sonriendo.

—¿Tanto te alegra que me vayan a echar a la calle? —demandé enfadado.

—Esta tarta la hicimos el chef y yo, era para el cumple del boss, pero al final nos dimos cuenta de que la base era muy pequeña para tantos invitados e hicimos otra desde cero mucho más grande. Imagino que esa la guardó en el frigo, menos mal... Esta la guardamos simplemente porque nos daba pena tirarla y pensamos en reutilizarla para cortarla en pedacitos y hacer postres... Aunque claro, ahora tenemos que pensar en otro postre, ¿verdad, Serrano?

La explicación de Romero me dejó aliviado, como si me hubieran quitado un peso de encima... Aunque cabía la posibilidad de que mi compañero me delatara, pero si me iba y volvía mañana como si nada y sin sangre encima, sería su palabra contra la mía.

—No me llames Serrano, prefiero Guille, lo sabes. ¿Qué piensas hacer ahora? —preferí preguntar antes de ponerme a la defensiva, a lo mejor no pensaba delatarme.

—Pues si te limpias, porque no te ofendas pero das asco, me podrías ayudar a terminar la tarta de mañana, preparar los postres que te acabas de cargar y limpiar toda la cocina. ¿Es justo, no Guille?

—Es justo —respondí yo mientras me dirigía al baño.

Me lavé la cara, me quité la camisa y el delantal manchado en sangre y los dejé en mi coche que estaba aparcado fuera. Allí tenía ropa de recambio porque siempre acabo manchándome de comida a pesar de llevar el delantal. Me vestí y regresé.

—Bien, Guille... No le diré nada al boss si me ayudas, pero tú también tienes que dejar de llamarme por el apellido como si fuéramos soldados, soy Paco, joder —y volvió a reír estrepitosamente solo que esta vez yo reí con él.

Terminamos la tarta de cuatro pisos, le pusimos fondant violeta por encima porque ese era el color del restaurante, con una manga pastelera le dimos los últimos retoques y luego pusimos unos muñecos hechos de fondant que había preparado el chef, que era un experto en mini esculturas personalizadas y nuestro segundo jefe, que le había dado las llaves a Paco para que terminara la tarta esa noche.

Después de terminar volví al almacén con mucho cuidado, me daba miedo que la puerta se cerrara o la cerrara Paco para hacerme la broma. Pero esta vez no hubo problemas, saqué los moldes de los cupcakes y puse dentro la masa. Los horneamos mientras terminábamos de limpiar y luego los sacamos para decorarlos. Esos serían los nuevos postres, mucho más vistosos y con el logo del restaurante. Al jefe le encantaría y cuando le preguntara al chef quien lo había hecho, el chef nos señalaría a mí y a Paco y tendría un ascenso asegurado. Quién me lo hubiera dicho a mí tres horas antes...

Esa noche volví a casa y dormí del tirón. Cuando me desperté fui corriendo al restaurante donde estaban ultimando todos los detalles. No encontré ni a Paco ni al chef así que simplemente me puse a cocinar como habitualmente. No había demasiados clientes, así que el día se pasó tranquilo. A la tarde entraron varios clientes que llenaron todas las mesas y cerramos el local. Yo aún no lo sabía pero eran los invitados al cumpleaños, todos amigos del jefe.

Cuando éste por fin llegó, acompañado del chef y de Paco, tuve un mal presentimiento. Después de cantar el cumpleaños feliz y de que todos los invitados saludaran al cumpleañero, Lourdes sacó la tarta que habíamos preparado Paco y yo anoche con las velas encendidas. Todo el mundo aplaudió, cantó y sacó fotos. Yo me sentí orgulloso de la tarta, el fondant que había preparado había quedado precioso, sin ninguna burbuja y había acertado en la cantidad exacta de colorante violeta para lograr el color del logo del restaurante.

Después de soplar las velas, el jefe se acercó para observar mejor a los muñecos, eran él y el chef que también era dueño del restaurante. De hecho eran medio hermanos, el jefe no sabía cocinar pero tenía el dinero para abrir el restaurante y su medio hermano siempre había amado la cocina así que lo habían abierto juntos en 2001.

Entonces se produjo el momento que estaba esperando, la pregunta del jefe sobre quién había preparado la tarta. Su hermano sonrió y señaló al chico que tenía al lado, un sonriente y creído Paco que estrechaba la mano del boss, como lo llamaba él. Se me revolvieron las tripas, pero fue peor cuando escuché decir de boca del chef:

—¿Has probado los cupcakes? ¡El chico es un artista, le dibujó hasta nuestro logo!

Paco seguía sonriendo triunfante por un trabajo que no era el suyo, los cupcakes los había hecho yo y la tarta la habíamos hecho juntos. ¿Dónde estaba el crédito por mi trabajo?

—¡Están deliciosos! Voy a tener que subirte el sueldo, chico... —dijo el jefe y ahí fue cuando estallé.

Pero no quería montar un espectáculo, entré de vuelta en la cocina a preparar la cena de más de 100 invitados. Quise haber tenido la oportunidad de hablar cara a cara con Paco Romero, pero él estaba de invitado también. Así que después de salir del restaurante volví a casa enfadado pensando en todo lo que le diría al día siguiente.

Cuando sonó el despertador me di una ducha, me vestí y conduje hasta allí. Me di cuenta de que era el primero en llegar, el chef y el jefe se habían ido de copas después de la cena en el restaurante, así que llegarían tardísimo. Y los otros pinches de cocina, sabiendo esto, probablemente se habían aprovechado para dormir un ratito más.

Entonces me quedé por fuera esperando a que llegara alguien que tuviera las llaves... Pero no aparecía nadie, ni siquiera Paco y eso me extrañó. Luego llegó Lourdes y otra cocinera. Más tarde Javi y luego Merche... Ya era casi la hora de abrir y llamé al chef que debía de estar con resaca.

—Señor, soy Guille... Estoy por fuera del restaurante, pero no hay nadie y no puedo entrar.

—¿Cómo que no hay nadie? ¿y Paco? —preguntó con voz ronca, se notaba que estaba algo afónico.

—No ha llegado, señor.

—Pero... ¿cómo que no ha llegado, si esta mañana me dijo que iba para allí a preparar una cassoulet para hoy?

—Pues aquí no hay nadie, ¿qué hago? —pregunté mientras veía acercarse a una pareja que reconocí como clientes habituales.

—Puedes entrar poniendo el código de la alarma, es el 002265

Pulsé los números y efectivamente, la puerta cedió al peso de mi mano y se abrió, encendí las luces sin colgar el teléfono y entraron los demás pinches de cocina. Lourdes fue la primera en abrir la puerta de la cocina, pero no vimos a nadie. El chef no podía creérselo, ¿dónde se había metido el irresponsable de Paco? Y por fin escuché un grito desde el interior del almacén.

—Lo hemos encontrado, señor... Parece que se quedó encerrado en el almacén.

Al otro lado del teléfono pude escuchar el enfado del chef, estaba muy molesto con Paco y Paco tenía la cara desencajada al verme hablando por teléfono con el otro big boss...


Supongo que fue mejor idea dejar que el karma actuara por sí solo.
¡Google+ me borra comentarios!

¡Google+ me borra comentarios!

8/5/16

¡Hola corazones! Desde hace dos días me estoy dando cuenta que los comentarios de Google+ se me han eliminado. He esperado para hacer esta entrada porque quería ver si los podía recuperar de alguna manera o si aparecían solitos por ciencia infusa. Pero parece que no es posible.

El único cambio que he hecho, y no sé si la desaparición de algunos de vuestros comentarios está relacionada o no con el cambio, ha sido poner https en vez de http. No sé si a vosotros también os apareció el mensajito de alerta en el escritorio de Blogger explicando el cambio que habían hecho. A mí me pareció bien y lo activé en la configuración de Blogger. Esa misma noche entré a ver si tenía nuevos comentarios en la entrada anterior (porque esa es otra, Google+ ya no me manda notificaciones a mi correo cuando alguien me comenta) y vi que había desaparecido uno.


Lo primero que pensé fue que alguien lo había borrado, pero ¿quién comenta y luego elimina el comentario al par de horas? Y luego me fijé en la entrada anterior a esa y de 18 comentarios había pasado a 12 y ya me asusté. Al día siguiente me aparecían 0 comentarios, ni siquiera el mío que aparece siempre porque comparto la entrada en Google+

Me puse a investigar y por último les mandé un mensaje a los de G+ pero no contestaron. Lo que me da pena es desactivar los comentarios de Google+ porque los perdería todos, desde que lo activé hace un año y medio hasta hoy... Los perdería todos. Así que voy a esperar a ver qué pasa con los comentarios de esta entrada.

He vuelto a poner http para evitar incompatibilidades con los comentarios, pero por favor, déjame un comentario, aunque solo sea un "Hola" y vuelve mañana para ver si sigue ahí. Sé que resulta absurdo, yo también estaré pendiente de vuestros comentarios, a ver si se eliminan o no. Pero si me echan una mano volviendo mañana o pasado y comprobando que siguen ahí, me harían un enorme favor.

Si desaparecieran de nuevo, me pasaría directamente a Wordpress donde ya tengo el blog creado desde el año pasado. Lo hice por curiosidad, para ver qué diferencias había con Blogger y son abismales. Así que si esto sigue fallando me voy y empezaré a publicar las entradas viejas de nuevo en ese blog.

Disculpen las molestias, 
¡Un besazo!

Recomendaciones para escritores

5/5/16

¡Hola hola! Hoy os vengo a traer dos páginas web super interesantes para todos nosotros. Yo ya las conocía desde hacía tiempo, pero nunca las había compartido y creo que son muy útiles para todos los que nos dedicamos a escribir novelas o pequeñas historias. Aunque también vale si tienes que redactar un trabajo de clase o presentar un informe en el trabajo y te surge una duda de ortografía.

Cuando yo empecé a compartir mis historias en Blogger, hará ya 5 años, me di cuenta de que había muchas palabras que me costaba escribir. Siempre he sido de las mejores de mi clase en Lengua porque tengo memoria fotográfica y me encanta leer, así que la ortografía era uno de mis fuertes. Pero al ponerme a escribir cientos y cientos de palabras para cada capítulo, me di cuenta de que tenía muchas lagunas.

En ese entonces recurría a Rae.es que seguro que todos conocen. Y luego di con la FundéuBBVA y encontré una gran cantidad de entradas resolviendo dudas de lo más interesantes. Osea que no solo te sirve para resolver la duda que tienes en ese momento, sino para ampliar tu conocimiento leyendo las explicaciones de otras dudas.



¿Qué es la FundéuBBVA?

La Fundación del Español Urgente —Fundéu BBVA— es una institución sin ánimo de lucro que tiene como principal objetivo impulsar el buen uso del español en los medios de comunicación. Nacida en el año 2005 fruto de un acuerdo entre la Agencia Efe y el banco BBVA, trabaja asesorada por la Real Academia Española. Mediante recomendaciones diarias y respuestas a las consultas que recibimos, pretendemos ser una herramienta que ayude a todos aquellos que utilizan el idioma en su actividad diaria en los medios de comunicación, las redes sociales, las nuevas plataformas digitales…

Yo misma la he utilizado hoy para el TFG, es muy sencillo porque pones tu duda en el buscador y listo. Y si no está, les dejas una consulta y en breve te responden. Además sus miembros son periodistas, lingüistas, lexicógrafos, ortotipógrafos, correctores y traductores.

Y por último os presento una página que pertenece a la Universidad de Piura llamada Castellano Actual. La encontré porque mi novio es de Piura justamente y, a veces, una misma palabra en lugares diferentes significa dos cosas distintas, así que puse mi duda en google (creo que era sobre el nombre de una fruta) y me apareció esta página tan completa ;)

¿Qué es Castellano Actual?

Castellano Actual pretende ser un espacio de intercambio permanente entre las personas que tienen inquietudes lingüísticas y desean compartirlas con nosotros.

Estoy segura de que tú también has estado escribiendo y en algún momento te has parado a pensar en si lleva tilde, en si lleva "g" o "j", en si lleva "b" o "v", en si lleva "h"... Cuéntanos qué herramientas utilizas tú para solucionar esas dudas y si puedes, deja el link de la página que suele consultar en los comentarios.

Un saludito!

Reto 5 líneas de mayo: Ritual de pasión

3/5/16



¡Hola! Es la primera vez que traigo el microrrelato de este reto tan pronto. Normalmente siempre suelo esperar a la última semana del mes, pero cuando he visto las tres palabras de mayo, me ha venido la inspiración de golpe y más después de leer el relato de Adella (creadora del reto) que me ha recordado a otro microrrelato creado por mí, llamado Porque el amor tiene que vencer. Bueno, que me lío, las palabras para mayo eran: Poeta, escucha y perfume. Y esto es lo que ha salido:

RITUAL DE PASIÓN

Es como un poeta buscando palabras escondidas en mi cuerpo que rimen para crear versos. Versos, que rima con besos, y me roba uno. Inspira el perfume de mi cabello suelto que se cae por mi espalda, lo aparta y me acaricia. Continuamos así durante varios minutos, como en un ritual de pasión, y esos momentos del día se convierten en mis preferidos, en los que no se escucha nada más que nuestras respiraciones agitadas.
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