Test de personalidad para Baile de lenguas

7/5/18


¡Holiiiiis! Estoy de vacaciones, otra vez jajaja, y esta vez he decidido quedarme en mi pueblito y gracias a eso he podido sacar un poquito de tiempo para pasarme por mi novela Baile de lenguas y ver que me queda muy poquito ya para terminarla. Y al leer de nuevo esos diálogos entre las cuatro amigas me di cuenta de que me encantan, jajajaja. En teoría es una novela romántica, pero me he centrado mucho también en la relación entre las cuatro chicas y su amistad tan bonita. Son tan diferentes entre ellas y a la vez tan parecidas que quise hacer un test de personalidad para ver a cual os pareceríais vosotras. ¿Será a Sabina, a Marisol, a Adelaida o a Dafne? ¡Adivínalo en el test!

¿Regreso al blog?

27/3/18



¡Hola! Le quito el polvo a esto, ¿queda alguien por aquí? ¿Se siguen acordando de mí? xDDD

Bienvenidos de nuevo a este blog, queridos. No sé por qué estoy de vuelta aquí ni qué es lo que me ha traído de regreso a volver a escribir en este blog que nunca pretendí abandonar, lo prometo. Fue sin querer.

La última entrada de este blog es de julio del 2017 y poco después de esa fecha, en septiembre, comencé mis preparativos para venirme a Francia. Llegué el día 23 y desde entonces he tenido días en los que sí he podido escribir en mi novela Baile de lenguas, pero básicamente me he dejado llevar por la pereza, la procrastinación y la falta de ganas. Me da hasta vergüenza admitir que ya no tengo ganas de escribir. Pero así es y escribir sin ganas es caca, no puede salir nada bueno de algo que ni a la propia autora le está gustando o está disfrutando. 

Y así pasaron los meses, acabó 2017 y... ¿en qué momento estamos ya a finales de marzo? ¿Han pasado suuuuper rápido estos 3 meses o solo he sido yo? Tampoco he escrito nada en este tiempo.

Descubrí, ya lo sabía pero ahora lo confirmé, que escribía para evadirme de mi vida. Suena dramático, a persona con una vida super complicada, pero realmente era lo contrario: una persona con una vida aburridísima. Por tanto, escribir para mí era una escapatoria de mi vida aburrida y mediocre. Con mis historias y mis personajes podía distraerme creando algo que me gustaba, pero desde que estoy en Francia, viviendo al fin mi vida, conociendo lugares nuevos, personas nuevas, haciendo cosas solo por y para mí... no necesito la escritura para evadirme.

Sigo soñando con historias, con personajes, me siguen llegando posibles tramas a la cabeza, pero no me atraen lo suficiente como para dedicarle el tiempo necesario que requieren para ser escritas porque tengo otras cosas que hacer como, evidentemente y aunque con tanto viaje no lo parezca, trabajar. Luego también estoy cuidándome al máximo con mis ejercicios y mi deporte (algo que hasta entonces nunca había hecho) y luego teniendo otra cosa que hasta entonces había tenido pero muy poco: vida social. Osea, en Tenerife era estudiar y cuidar a mi abuela, hacer las prácticas y descansar en casa viendo una serie. Así mi tiempo libre se lo podía dedicar a encender el ordenador y escribir. Aquí hay días en los que no enciendo ni el ordenador, estoy fuera casi siempre o estoy en otra cosa. 

Sigo echando de menos el compartir capítulos de mis historias y leer vuestros comentarios, leer vuestras deducciones de qué pasará a continuación o de qué pensáis de tal o tal personaje. Eso me encantaba. Y no se ha acabado. Creo que al regresar a Tenerife o dentro de unos meses, no sé, volveré a publicar algo. Pero será cuando me apetezca, cuando me sienta capaz, cuando tenga tiempo, pero sobre todo y ante todo cuando tena ganas, motivación e ilusión por volver a escribir y no sentirme obligada por no querer dejar abandonado el blog u obligada por no dejaros abandonados a vosotros o por no dejar a medias una novela. También aprendí que así no se puede escribir.

Un beso y hasta la próxima, sea cuando sea ♥