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Tutorial Blogger: ¿Por qué pierdo seguidores en Blogger?

20/12/15



EDITADO: GOOGLE ELIMINA CUENTAS QUE NO SEAN DE GMAIL

¡Hola hola! Rompo mi descanso para traeros esta entrada que creo que os puede ser útil. Y es que quizás os estéis preguntando porqué de repente parece que os han dejado de seguir veinte personas a la vez, ¿qué he hecho? ¿qué pasa? Al principio pensaba que eran haters enfadados que habían decidido dejarme de seguir, sobre todo lo he notado en mi blog personal Una loca entre cuerdos y en La Isla de los Blogs. Luego pensé que sería fallo de Blogger y entré al Centro de ayuda de Blogger y busqué en el foro y encontré lo que parece la respuesta: el contador de seguidores de Google Friend Connect parece fallar y por el eso el número de seguidores no parece el real.

Pero sí es el real, lo que pasa es Google, según tengo entendido, está eliminando cuentas fantasma, cuentas eliminadas que seguían apareciéndonos como seguidores en nuestros contadores de GFC, pero que ya no están. Yo me seguía a mí misma con una cuenta que usaba hace años y que eliminé al par de meses, entonces me aparecía a mí misma como seguidora pero sin el avatar y al hacer click no salía mi información.

Ahora ya no me salgo, por eso el número de seguidores desciende, porque si simplemente fuera un error del contador de GFC, el número de seguidores descendería tanto como aumentaría, pero, solo desciende. Eso es porque se están eliminando cuentas como la que os dije. 

Ya sabéis la razón, ahora no os alarméis, no tenéis tantos haters ni se han puesto todos de acuerdo para dejaros de seguir a la vez jajajaja. 

Bueno, se puede decir que ya estoy totalmente de vuelta, os espero esta noche con un microrrelato que tengo que escribir todavía y pasado mañana con el Reto 5 líneas de este mes ;)

Pequeño descanso del blog

7/12/15



¡Hola hola! En vistas de que el blog cada vez tiene menos comentarios y visitas y parece que es igual en todos los blogs, me he planteado aprovechar esta ausencia vuestra para ausentarme yo también, y así no se nota tanto jajaja. 

Esto no es nada definitivo, de hecho todo el mundo alguna que otra vez ha dejado su blog abandonado por semanas sin dar explicaciones, la única diferencia conmigo es que yo sí os estoy avisando. Pero tranquilos, no será para tanto, los que sí sois seguidores fieles y aunque tengáis veinte mil cosas que hacer, estáis siempre al pendiente de vuestros blogs favoritos, veréis alguna que otra publicación espontánea de aquí a Navidades.

Aprovecharé este descanso, de todos mis blogs no solo de este, para escribir más, para leer, para hacer todo lo que tengo que hacer con tranquilidad y sin preocuparme por publicar, aunque tengo algunas sorpresillas preparadas para antes de que acabe el año, así que alguna entrada habrá, no os preocupéis.

Esta ausencia vuestra de la que os hablaba la vengo notando desde septiembre y octubre, creo que era normal porque había estado desaparecida todos los meses previos y como bien sabéis, si desapareces en Blogger por mucho tiempo la gente como que se olvida de ti. Pero luego todo noviembre fue igual, incluso peor que octubre, y ya empecé a plantearme hacer este descanso en serio y aquí estoy.

¡Nos seguimos leyendo!
Un beso.

Reto: ¡Yo escribo! - Quinta pregunta

5/12/15



¡Hola hola! No sé si os acordáis de este reto porque la última vez que lo traje fue en septiembre. En esa última entrada del reto salté de la cuarta a la sexta pregunta porque la sexta consistía en crear un microrrelato y después de escribirlo me quedé con las ganas de subirlo. Así que hoy os traigo la quinta pregunta y pronto os traeré las dos que quedan, la séptima y la octava. Este reto pertenece al blog Eleazar Writes y si sois escritores os recomiendo hacerlo porque es muy divertido.


—Quinta pregunta: ¿Cuáles son los elementos recurrentes en tus textos? Hablo de escenas, personajes, detalles que siempre, sin excepción, aparezcan en tus creaciones. ¿Qué significado tienen para ti? 

Quizás la razón por la que dejé la quinta pregunta y salté a la sexta no fue solo para compartiros el microrrelato que creé para la sexta pregunta sino porque no sabía qué contestar en esta.

He estado pensando y pensando en todas mis novelas, relatos, microrrelatos, etc., y no encuentro un punto en común entre ellos. En cada nueva obra literaria intento crear personajes diferentes los unos de los otros, incluso escribir desde el punto de vista masculino, como en Canela, ya que como mujer siempre escribo protagonistas femeninas y quería retarme a mí misma poniéndome en la piel de un hombre. 

Las escenas tampoco se repiten, no sé, si son tramas diferentes no veo cómo se pueden repetir escenas. Ni siquiera en el blog de relatos eróticos, que todas las historias tratan sobre el amor y la pasión, se pueden repetir escenas iguales o parecidas. Y los personajes tampoco, como dije antes, intento retarme a mí misma y cada uno es un mundo, no se repiten personalidades creo yo.

Quizás, lo único en lo que puedo pensar es que mis personajes femeninos, a pesar de que cada uno es diferente, tienden a ser independientes y de carácter fuerte. Por eso cuando creo una historia de romance me aseguro de que no quede como la típica chica que se enamora y cambia su carácter o se vuelve dócil y manipulable, aunque tampoco he creado un personaje masculino que sea manipulador, pero sí que intento que cada uno mantenga su personalidad, porque eso hace al personaje más real, creo yo. Y esas relaciones amorosas ni siquiera son siempre heterosexuales, también he escrito sobre homosexualidad y me parece incluso más bonito.

Y eso es todo, no tengo algo recurrente que se repita en todas mis historias porque tenga un significado especial para mí. Espero que os haya gustado la entrada, ¿vosotros sí tenéis elementos recurrentes en vuestras historias?

Extra de: El Sacrificio de Leona - "El sueño de Eóghan" para la iniciativa: Inspirándome con un elemento

2/12/15

¡Hola hola! Me he apuntado a una nueva iniciativa, pronto tendré que hacer recopilación de iniciativas molonas a las que me he apuntado jajajaja. Esta la trae R. Crespo del blog Ficción Romántica (hace poco os recomendé aquí sus blogs). La iniciativa se llama Inspirándome con un elemento y se trata de que cada semana los participantes tengan que escribir un relato, sin importar la extensión, inspirándose en lo que ella decida: una palabra, una canción, un vídeo, o como en este caso, una imagen. Os dejo la imagen elegida y a continuación mi relato. El relato es un extra de la historia El sacrificio de Leona que escribí el mes pasado para otra iniciativa llamada Blogs colaboradores. Si no habéis leído la historia, pero queréis hacerlo, no os recomiendo leer este relato, para evitar spoilers.


El sueño de Eóghan:

Hacía mucho tiempo desde la última vez que Eóghan pisaba Arklow, concretamente habían pasado tres años. Los recuerdos le golpearon de inmediato mientras conducía su camioneta y se internaba más en el pueblo. Una extraña sensación de soledad le recorrió todo el cuerpo al notar que muchas de las casas se encontraban ahora abandonadas. Parecía un pueblo fantasma, sin niños jugando en las calles o en los parques ni gente paseando al perro tranquilamente, parecía como si de pronto todos hubieran desaparecido.

El joven no sabía exactamente a qué había ido a Arklow, ya nada le quedaba allí, nada desde que tres años atrás había asesinado a la chica de la que estaba enamorado. Después de eso se refugió en casa de unos amigos en Londres, le concedieron una beca en la universidad y comenzó a estudiar Teología, pero nunca pudo olvidar su pasado, nunca pudo olvidar a Leona.

De hecho, hubo una época en la que Eóghan casi pierde su beca porque dejó de asistir a sus clases por casi un mes entero y no presentó ningún trabajo ni examen. Fue un mes que pasó encerrado en su habitación, llorando a oscuras y enfrentándose a sus fantasmas del pasado, nunca mejor dicho. A pesar de sus citas con una psicóloga, nada ni nadie podría reparar el daño que Ríaghan había causado en el muchacho.

Cuando avanzaron de tema en su clase y pasaron de hablar de los rituales satánicos, Eóghan pudo encontrar un poco más de paz y de fuerzas para volver a su clase y recuperar lo perdido en ese mes de ausencia. Fue un duro golpe cuando el profesor comenzó hablando de las sectas, en concreto de las satánicas, como parte del temario de su asignatura.

Quizás por eso se encontraba ahora en Arklow, quizás el volver a recordar todo lo ocurrido le había hecho querer volver y visitar la tumba de Leona. No lo sabía con exactitud, solo sabía que quería seguir conduciendo hasta el cementerio donde ella se encontraba. A lo mejor, en su mente, era una forma de cerrar un episodio de su vida que aún le causaba dolor.

Aparcó su furgoneta cerca del silencioso río Avoca, la iglesia se encontraba muy cerca de allí, de hecho podía ver su torre con el campanario a lo lejos, a través de los árboles y los matorrales. Permaneció unos minutos dentro del vehículo antes de bajarse al fin. Estaba nervioso, temía encontrarse con los señores Dochartaigh, pero sobre todo y por muy absurdo que pareciera, tenía miedo de tener miedo y de no ser capaz de enfrentarse a una lápida con el nombre de su ex novia.

Había tenido el valor de matarla, qué menos que tener el valor de acercarse a visitarla. Se bajó de la camioneta y caminó en línea recta por la carretera hasta que llegó a un cruce donde giró a la derecha para subir una pequeña cuesta que le llevaría a la gran puerta de hierro forjado que daba la entrada al cementerio.

La puerta chirrió un poco al abrirse y alarmó a una señora que lloraba de rodillas sobre la tumba de algún ser querido. Eóghan continuó su camino ignorando las miradas curiosas, no sabía si después de su partida su imagen se había difundido por la prensa local. Lo dudaba, pero no lo creía imposible, al fin y al cabo todo el proceso del juicio se vivió muy intensamente y de eso tan solo había pasado un año. 

Esperaba que un año fuera suficiente para que la gente se hubiera olvidado de él y agradeció que dentro del cementerio, al igual que en el pueblo, no hubiera gran cantidad de gente. Caminó zigzagueando algunas lápidas para no tropezarse mientras intentaba leerlas todas buscando el nombre de Leona. Sabía que en un cementerio tan grande tardaría mucho tiempo, pero era mejor eso que preguntarle a alguien y que le reconocieran.

Al cabo de media hora dio con lo que estaba buscando, solo que no había tumba, solo un panteón de color blanco con unas columnas de estilo celta y una puerta de madera cerrada con un candado. Sobre la puerta se encontraba el apellido de la familia tallado en mayúsculas. DOCHARTAIGH. Eóghan se arrodilló frente a la puerta y posó su mano sobre el pomo que la abría, lo intentó, a pesar de que el candado estaba visiblemente cerrado.

La puerta no abrió y el joven se sentó con la espalda apoyada en ella, refugiándose de las gotas que comenzaban a caer del cielo. La temperatura había bajado unos grados y hacía mucho frío, pero no le apetecía volver a la camioneta, quería seguir allí todo el tiempo que fuera posible. Y finalmente, después de haber conducido toda la noche desde Londres, cayó rendido sobre el frío suelo de mármol del panteón.

Eóghan se encontraba tumbado en su cama, de la casa de Ríaghan allí mismo en Arklow. Tenía su teléfono móvil en las manos y chateaba con Leona, ella parecía feliz y reía todas las bromas que Eóghan le hacía. Se habían estado intercambiando algunas fotos y ahora Eóghan se encontraba elogiando lo bella que era ella, con sus ojos azules y su melena negra que siempre llevaba suelta o perfectamente trenzada.

El joven dibujó una sonrisa en los labios que desapareció rápidamente con el envío de Leona de una nueva foto. En esta ella se encontraba con piel pálida, casi translúcida y sus ojos ya no tenían el brillo de antes, sus labios rojos y carnosos estaban del mismo color que el resto de su piel y daba la impresión de estar muerta. Antes de que Eóghan pudiera decir nada más, la joven envió otra imagen de su cuerpo cubierto de sangre y el joven se incorporó de la cama de un salto.

«Perdóname, Leona» repetía en voz alta el muchacho, una y otra vez, una y otra vez. Las lágrimas caían por su rostro sin pausa como si de pequeños arroyos se tratara. Entonces volvió a sonar su teléfono móvil y corrió a mirar el nuevo mensaje de Leona.

«Te perdono» había escrito ella y el joven siguió llorando, esta vez de una mezcla de alegría, dolor, arrepentimiento y mucha lástima. Ya no sabía qué hacer, estaba desesperado, solo quería volverla a ver feliz, sonriente, viva y tan hermosa como siempre. Pero él se había llevado todo eso, se lo había arrebatado, él era el culpable y debería de estar pagando su error y en cambio vivía en Londres en una bonita casa y rodeado de buenos amigos.

«Debería de ser al revés, debería de ser yo el que estuviera muerto» escribió él.

«No pienses más en eso, vive, vive por mí, ¡vive!» escribió ella en respuesta y Eóghan lo entendió. El dolor era grande, saberse culpable de algo así, era demasiado para él. Pero haría lo que ella le estaba pidiendo, viviría por ella, haría las cosas que sabía que ella siempre había querido hacer e intentaría que no cayera en el olvido. No sabía cómo, pero si ella lo había perdonado, lo mínimo que podría hacer era corresponderle.

«Lo haré, Leona, lo haré» escribió el joven antes de apagar su teléfono. Dejó el aparato sobre su mesa de noche y volvió a la cama, se arropó y se quedó dormido.

A la mañana siguiente cuando Eóghan despertó de su sueño sintió una punzada en el pecho y un nudo en la garganta que le pedía llorar. Y lo hizo. Lloró mientras se incorporó, sentía su cuerpo entumecido por el frío de la noche. Tenía la ropa algo húmeda del rocío de la mañana y la lluvia de la noche y parecía haberse acatarrado, pero no le importó. Terminó de levantarse y giró su cuerpo hacia la puerta de madera, apoyó su frente sobre ella mientras se limpiaba las lágrimas y simplemente sonrió y asintió. 

—Te quiero —fue lo único que pudo decir antes de darse la vuelta para salir de allí. 

Deshizo el camino de vuelta a la camioneta y sonó la campana de la iglesia marcando la seis de la mañana, se subió al vehículo y desapareció de Arklow de camino a Londres.

Consiguió graduarse al año siguiente en Teología y se especializó en las sectas satánicas, estudió sus orígenes, cuáles habían sido las más peligrosas, cómo las habían descubierto y colaboró con un departamento de policía especializado en este tipo de conductas criminales para acabar con todas las sectas que pudiera y evitar otras trágicas muertes como la de Leona. Ese fue su agradecimiento, su muestra de arrepentimiento y de amor.

El joven, cuando dejó de ser tan joven, se asoció con una compañera de investigación con la que compartía un pasado similar y con la que pudo establecer su primera relación romántica desde Leona. Nunca tuvieron hijos, ni se lo plantearon, su único trabajo fue siempre acabar con las sectas, evitar nuevas víctimas y ayudar a los que habían pertenecido a una, como ellos, a integrarse de nuevo en la sociedad.

Relato dedicado a todos los que leyeron El sacrificio de Leona,
en especial a R. Crespo que lo vivió intensamente :)

Lo que voy escribiendo de Ojos de marfil (SPOILERS)

1/12/15


¡Hola! Bueno, después de mucho y mucho pensar sobre qué rumbo darle a la historia de Ojos de Marfil, novela en la que me encuentro escribiendo ahora mismo, creo que he dado en el clavo. Además, conseguiría resolver varias subtramas que dejé abiertas en mayo dándoles un bonito final y no haciendo que todo gire entorno al romance entre Violette y Sabouya, porque puede resultar un poco cansino. Y también me gusta porque le da más importancia al personaje de la tía Marie que me encanta y sé que a vosotros también. Al menos eso es lo que me comentabais en mayo. 

Y como a mí las cosas me gusta irlas escribiendo en papel (no los capítulos en sí sino lo que va a pasar, resúmenes, datos, etc.) pues os vengo a presentar un pequeño esquema que he hecho. Si vosotros también tenéis subtramas abiertas en vuestra historia, seguid leyendo después de la imagen, que os voy a dar un consejito.


¿No se lee bien? Haz clic sobre el botón derecho y ábrela en una nueva pestaña.

El consejito que os decía se puede ver claramente en el papel que he escaneado, es rosita, sí, que cuqui jajajaja. Bueno, es una tontería en realidad pero tenéis que apuntar todos los personajes que han aparecido en la historia, hayan sido importantes o no, en el orden que aparezcan, en el orden de importancia en la historia o en el orden en el que os acordéis, da igual, pero apuntadlos.

¿Ya? Bueno, una vez apuntados solo hay que establecer una relación entre ellos, más allá de la que ya le hayamos dado. Por ejemplo, en mi cuarto capítulo de Ojos de marfil y el último publicado hasta ahora, la tía Marie decía que había encontrado, o mejor, los Romilly habían encontrado una solución para acabar con los esclavistas y esa solución venía en forma de unos contactos en la política que conocían a gente que conocía a los esclavistas y que podrían "hacer el trabajo sucio". En fin, quedó un poco raro y mal explicado y a esto me refiero con dejar una subtrama abierta, que queda así, raro, feo, sin sentido.

Además, en ese cuarto capítulo os contaba un poco más sobre la trágica muerte (asesinato) del marido de la tía Marie, James. Pero no conté quién le mató ni porqué. Y después de que alguien atacara a Marie en su casa ella dijo algo de contratar a un equipo de seguridad, así que solo se trataba de relacionar todo esto. A cada persona se le ocurriría algo diferente, pero a mí se me ha ocurrido que a James, que había sido militar, lo mataran los esclavistas o los militares (aun no está claro) por estar en contra de los sobornos y la venta ilegales de armas para los esclavistas, también que todo esto lo descubriera el nuevo equipo de seguridad, al igual que descubrirían que a Marie la atacaron porque esos contactos en la política de los Romilly se hubieran chivado a los esclavistas. 

Como veis es todo un rompecabezas, solo hay que intentar unir las piezas sin que queden huecos. Y por fin creo que estaría solucionado el tema de la esclavitud que ha tomado más importancia en la historia de la que pensaba en un principio.

La relación, o no relación, entre Violette y Sabouya no la tengo clara. Iréis viendo capítulo a capítulo cómo se desarrolla este aspecto de la historia que ahora ha pasado a un segundo plano pero que no dejará de ser importante, al fin y al cabo la protagonista es ella y sus sentimientos serán importantes. 

¿Os gusta? Hay muchos spoilers para quien no haya leído los 4 capítulos anteriores y pretenda hacerlo. Incluso para quien los haya leído, es una entrada cargada de spoilers jajajaja. Lo siento, pero necesitaba hacerlo para poner las ideas claras, al fin y al cabo el blog se llama Lo que Tahis anda escribiendo y eso es lo que os he traído. Espero que os guste la historia cuando esté acabada, por ahora ya hay disponible un adelanto de la quinta parte en este blog. ¡Ah! y los 4 primeros capítulos serán agrandados, de alrededor de 2500 palabras a 5000 por capítulo. Pretendo escribir en total 10 capítulos, de aquí a la primera semana de enero, así que acabaría con 50.000 palabras para entonces. 

No sé a mí me ilusiona la idea, espero que a vosotros también :)

#2 Ejercicio de escritura de Literautas: Desde Florida hasta Tenerife

27/11/15

¡Holaa! El pasado lunes 23 os traje el primer ejercicio de escritura de Literautas que iba sobre un calcetín rojo. Fue muy productivo porque salió un relato de 900 palabras llamado Mr. Adriano del que me siento muy orgullosa. Ese día también os comenté que intentaría traer al menos un ejercicio al mes. Pero son 24 ejercicios, así que no pasa nada por hacer dos al mes porque son muchos jajajajaja. Y el de hoy es que no me podía resistir porque es especial. Os cuento: el segundo ejercicio debe basarse en una noticia, el enunciado dice "noticias frescas" pero la verdad es que podía ser de cuando tú quisieras, así que yo elegí una del mes de abril que me llamó mucho la atención y de la cual os hablé aquí.

Se trata de una botella que apareció en Tenerife (isla en la que nací y vivo) y que había sido lanzada al mar desde Florida. De ahí el título de este relato. Para escribirlo se permite ponerse en la piel de quien cuenta la historia o de los protagonistas, así que, como esto es un reto, ¿qué mejor idea que meterme en la piel de la botella? Espero que os divierta tanto leer esto como a mí escribirlo.


Desde Florida hasta Tenerife
Me encuentro dentro de una bolsa de plástico que apesta a pescado. Me han metido dentro para llevarme de excursión, creo que hablaron algo de una playa, pero no estoy segura. A veces no escucho bien.

El profesor Hall y sus alumnos, de los cuales ninguno me cae bien porque siempre me tocan con sus manos sudadas y llenas de gaseosa, me trasladan al coche. Empieza la excursión, ¡yupee! Bueno, en realidad no estoy tan feliz, en los viajes siempre me mareo y aunque ahora mismo me encuentro vacía de cualquier tipo de líquido, sigo sintiendo náuseas.

Al cabo de un rato llegamos a la playa, oigo el sonido de las gaviotas y me relajo. Uno de los chicos más avanzados de la clase me saca fuera de la bolsa y puedo ver al fin el mar. Es maravillo. Tan azul, tan imponente, tan ruidoso, tan cercano... ¡Oh Dios! ¿pero qué hacen? ¿no ven que me puedo romper contra las piedras?

Menos mal que el profesor Hall detuvo a tiempo a ese asesino que pretendía tirarme al agua. Me gusta llevar líquido dentro, para eso fui diseñada, pero no por fuera. ¡Jum! Desconsiderados.

Ahora voy en manos del profesor Hall, es tan apuesto, me gustan sus manos porque siempre están limpias y usa una loción corporal para evitar que sus manos se arruguen por la edad. Además, me agarra con firmeza desde la base de mi cuerpo, no como sus alumnos, que me agarran por el cuello y me zarandean como si no les importara mi seguridad.

Poco a poco hemos ido bordeando la orilla de la playa y nos encontramos subiendo un cabo que hará que nos adentremos un poco más. El profesor Hall me destapa y puedo oler el mar. Huele a sal, a vida, escucho mejor los gritos de los niños jugando en la playa y la voz del profesor diciendo: “¿Tienes la carta ahí?” No sé a qué carta se refiere, ¿me irán a recitar un poema? Pero el chico saca de su bolsillo trasero del pantalón una carta que dobla como un pergamino.

Yo estoy tranquila mientras observo el mar, no me preocupa qué harán con la carta de papel. En ese momento el profesor Hall me deja en el suelo y busca su cartera, pero no la encuentra. Se la ha dejado en el coche, lo sé porque la vi, siempre estoy pendiente a sus movimientos. Pero los chicos no son igual de listos y se olvidaron de cogerla.

El alumno que antes casi me tira al mar ha terminado de enrollar la carta y la ata delicadamente. No entiendo porqué trata con delicadeza el papel pero no el vidrio. ¡Las botellas somos muy frágiles! En fin, ¿ya os he contado que el chico es un poco lerdo?

El profesor vuelve corriendo, había ido a buscar la cartera. Su respiración está agitada y al correr se le ha metido arena en los pliegues del pantalón. Me río aunque él no pueda oírme, es una situación graciosa.

Entonces saca de su cartera un billete de un dólar y lo introduce por mi cuello. Noto como el papel verde cae y no comprendo nada. Con un gesto de la mano el profesor le indica a su alumno, que sigo sin entender porqué es el más avanzado de la clase si es el más tonto, que me introduzca la carta. ¡Ahora sí que no entiendo nada! ¡QUE ME CREARON PARA TRANSPORTAR LÍ-QUI-DOS! Dios mío, no me esperaba esto del profesor Hall.

Justamente es él quien se encarga de sellar mi cuello con un tapón y... NO, NO, NO.

He dejado de oír, mi cuerpo se encuentra flotando en el mar que antes me parecía maravilloso y ahora aterrador. No quiero estar ahí, tengo frío, pero no puedo salir y comienzo a moverme.

Las corrientes me arrastran hacia el interior del océano y ya no vuelvo a ver al profesor Hall, ni a sus estúpidos alumnos. Sí, estúpidos, al fin y al cabo la idea de la excursión fue suya.

El lado positivo de todo esto es que ahora estoy expuesta en un museo y nunca más volveré al mar. Han contactado con el profesor Hall para hacerles saber que estoy bien y que el dinero y la carta que enviaron dentro de mí también han llegado. Pero yo sigo sin entender nada, ¿no era más fácil un SMS?

Espero que os haya gustado y me dejéis un comentario.
Muchas gracias por leer :)

Imágenes gratuitas (sin derechos de autor) para ti

25/11/15

¡Hola hola! Intentaré que este post sea lo más útil posible para ti. Estoy estrenando la etiqueta recursos web donde cada vez que me encuentre algo de utilidad para vosotros, os lo compartiré. En este caso se trata de bancos de imágenes gratuitas, es decir, sin derechos de autor, que os podréis descargar para usar en vuestras cabeceras, para adornar las entradas o para alguna portada de vuestras novelas. Este es mi top 10 favorito:


#1 Ejercicio de escritura de Literautas: Mr. Adriano

23/11/15

¡Hola hola! ¿qué tal? Yo hoy les vengo a traer el primer ejercicio de escritura de Literautas a los que hacía meses que les tenía muchas ganas. Estos ejercicios están ordenados en una lista y en total son 24. Comenzaré por el primero que trata de un calcetín rojo. Os dejó aquí más información sobre este ejercicio y si os gusta, podéis apuntaros vosotros también, yo intentaré traer al menos uno al mes.




Mr. Adriano
Se pasó una hora buscando el calcetín rojo sin resultado. El calcetín seguía sin aparecer y debía encontrarlo antes de que llegara la noche. Ya no sabía por donde más buscar, había registrado todos los cajones y armarios, había mirado debajo de la cama y entre las sábanas, había seguido por mirar entre los cojines del sofá y había terminado por rendirse cuando llegó a la cocina. Era imposible que estuviera allí.

Cuando la rabia por no haber podido encontrar el calcetín favorito de Adrián le dejó pensar, se acercó a su cartera que reposaba sobre la mesa del comedor. Metió la pequeña billetera de cuero en su bolsillo trasero del pantalón y antes de salir tomó las llaves de su moto. Condujo hasta unos grandes almacenes y fue rápidamente a la sección de Moda y Calzado. En ese momento notó que su teléfono móvil vibraba y lo sacó. Era su ex mujer, Diana.

—¿Diana? ¿todo bien? —preguntó él aclarándose la garganta.
—¡Hola, sí, todo súper! Te llamaba para decirte que ya vamos hacia tu casa —contestó ella y en ese momento escuchó la voz de una mujer que, con voz distorsionada, decía “La señorita Carmen por favor diríjase a la caja 12”— ¿Felipe? No me digas que has salido y que no vas a estar en casa cuando llegue con Adrián... no voy a quedarme esperando a que vuelvas como la otra vez, te quedarás sin ver a tu hijo —sentenció ella antes de esperar una respuesta del hombre al que una vez amó.
—He salido a comprar algo urgente, volveré a mi casa antes de que llegues con el niño, lo prometo —la promesa de Felipe alivió a Diana que respiraba nerviosa y ella decidió colgar antes de decir nada más.

El hombre buscó entre los calcetines uno que fuera de color rojo, no le importaban tallas ni telas, solo que fuera rojo. En ese momento una chica de aspecto jovial se acercó con varias cajas llenas de medias. El rostro de Felipe se iluminó y le pidió ayuda a la joven que amablemente rebuscó entre los montones de calcetines para buscar unos rojos.

Los había blancos con rayas rojas, de otros colores con dibujos rojos y después de mucho buscar, sacaron unos muy parecidos al calcetín perdido y Felipe gritó de alegría.

Esa noche, cuando Diana llegó a casa de su ex marido con su hijo Adrián en brazos, Felipe les abrió la puerta y no tuvieron que esperar a que regresara. El hombre también se había dado prisa en limpiarlo todo y en ordenarlo, después del alboroto que había formado en la casa con la búsqueda infructuosa del calcetín perdido.

Diana dejó sobre el sofá al pequeño de tres años y medio que se había quedado dormido durante el trayecto en el coche. Con un leve gesto de la mano, Felipe indicó a Diana que se acercara y ella, aunque dudosa, se aproximó. Al hacerlo comprobó que Felipe tenía entre sus manos hilo y aguja y se disponía a coserle unos ojos al recién estrenado calcetín rojo. La mujer ató sus cabellos rubios en una coleta y se aprestó en ayudar a su ex del que aún no hacía ni medio año que se había separado.

Pasaron unos veinte minutos antes de que el calcetín por fin tuviera unos botones por ojos y una fila de hilos blancos por melena. La ex pareja, entre risas insonoras para no despertar al pequeño, se despidió en el portal con un sutil beso en la mejilla. Felipe volvió a dentro y, al cerrar la puerta, notó que su hijo se había despertado. El pequeño se desperezó en el sofá mientras miraba a su alrededor reconociendo el lugar y cuando se dio cuenta de que estaba en casa de su padre, se incorporó rápidamente como si de un resorte se tratara y se le dibujó una gran sonrisa al encontrarse a su padre detrás de él.

—¡PAPÁ! —gritó el pequeño con todo el aire de sus pulmones.
—Hola pequeño mío, ¿cómo has estado?
—Muy bien —respondió sincero el crío— he jugado a un montón de juegos nuevos con mamá, pero te echaba de menos —confesó estirando los brazos para buscar el abrazo de su padre.
—Y yo a ti, cariño, y yo a ti. Y no he sido el único, Míster Adriano también te ha echado mucho de menos —dijo el hombre mientras buscaba el calcetín rojo.

Felipe se acercó a su hijo con el nuevo Míster Adriano y la esperanza de que no se diera cuenta del cambio, aunque su hijo era muy listo. Tenía miedo de que se enfadara por perder al original o que se pusiera triste y se echara a llorar. Obviamente no quería que eso ocurriese, pero con los niños siempre cabe cualquier posibilidad, por eso no se sorprendió cuando el pequeño comenzó a reírse a carcajadas.

—Ey, renacuajo —le increpó Míster Adriano al pequeño— ¿te estás riendo de mí?
—Sí —respondió Adrián risueño.
—¿Y por qué? —volvió a preguntar el calcetín.
—Porque no eres Míster Adriano, eres su hermano gemelo... —contestó el niño.
—¿Cómo puedes saberlo? —demandó con asombro el calcetín rojo.
—¡Porque a Míster Adriano lo tengo yo! —replicó Adrián sacando al verdadero Míster Adriano de su mochila y haciendo que a Felipe le entrara la risa floja.

¡Espero que os haya gustado y que comentéis,
de lo contrario tendréis pesadillas con Mr. Adriano!

¿Qué es una tormenta de ideas?

20/11/15

¿Qué es una tormenta de ideas?

Una tormenta o lluvia de ideas es una práctica de trabajo grupal en el cual cada persona podrá dar una solución a un problema inicial. En la lluvia de ideas, brainstorming en inglés, no se aceptan las críticas de ninguna idea, aunque sí modificaciones, y hay un moderador que se encarga de apuntarlas todas para su posterior lectura, desecho y elección de la idea "ganadora". Esta herramienta, utilizada sobre todo en empresas, la creó Alex Faickney Osborn en el año 1938. Pero hoy nosotros vamos a utilizarla para lo que a nosotros nos interesa: la escritura.

¿Cómo nos puede ayudar en la escritura?

Dado que la lluvia de ideas está pensada para realizarse en grupo, nosotros vamos a hacer unas modificaciones, la primera es que nos encontraremos nosotros solos ante una hoja en blanco. Aquí cada uno puede ser creativo y utilizar pizarras, post-its de colores, etc. Yo soy más simple y utilizo una hoja de cuaderno o una aplicación móvil que me permita escribir notas.

Ahora solo queda escribir una frase que resuma nuestro problema, puede estar en forma de pregunta o no. Por ejemplo, si tenemos una situación en la que nuestro protagonista es un detective privado y nos metemos a narrar un robo pero no tenemos claro cómo conseguir que nuestro detective descubra al ladrón, podríamos poner: Posibles pistas que lleven al detective a resolver el caso.

Una vez establecido nuestro problema comenzaríamos a apuntar esas posibles pistas o posibles escenarios que nuestro detective necesitaría para encontrar a un sospechoso. Es muy complicado ponerse a pensar en ideas porque así de pronto no sale ninguna. En grupo es más fácil porque te pueden surgir nuevas ideas gracias a las aportaciones de otros, pero individualmente a lo mejor te cuesta un poquito más. Yo te recomiendo, antes de ponerte a escribir, hacer una lista de mínimo 10 posibles ideas. Si seguimos con el mismo ejemplo, quedaría algo así:

POSIBLES PISTAS QUE LLEVEN AL DETECTIVE A RESOLVER EL CASO:

1. Encuentra una huella dactilar.
2. Hay un testigo y hacen un retrato robot.
3. Descubre su modus operandi.
4. Descubre que todas las víctimas están relacionadas.
5. Encuentra una huella de sus botas.
6. El ladrón es grabado por una cámara de seguridad.
7. Alguien reconoce y delata al ladrón.
8. El ladrón tenía un compañero que le traiciona.
9. Pillan al ladrón con las manos "en la masa".
10. Apresan al ladrón cuando huía con el botín.

Al principio, como dije, te costará, pero te animará ver que ya vas por 5 y te queda la mitad y te será más fácil, casi como un juego, llegar a tu meta de 10 ideas. A mí me gusta irlas escribiendo así, una debajo de otra, en una hoja de cuaderno como ya dije y luego, después de leerlas y sopesar cuál queda más creíble y coherente, voy desechando las que no me gustan y me quedo con las posibles.

Esas posibles podríamos apuntarlas después en unos post-its de colores y ordenarlas por orden de preferencia y ayudándonos de los colores (por ejemplo: en verde las que más me gustan, en naranja las que podrían mejorarse y en amarillo las que no terminan de convencerme) y pegarlas en la pared de nuestro escritorio, algo así:


Después podríamos dejarlas ahí unas horas o unos días para que las idean se asienten bien y, mientras tanto, desarrollarlas en nuestra mente para ver cuál nos atrae más y/o en cuál podríamos desenvolvernos mejor según nuestros conocimientos, nuestra imaginación, nuestros recursos, etc. Una vez elegida la idea que vamos a desarrollar, comenzaríamos a escribirla y listo. Otro caso resulto de nuestro detective. Esta técnica me gusta mucho porque la podemos utilizar tantas veces como queramos.

Ejemplos

Esta herramienta la estoy poniendo en práctica ahora mismo para resolver un capítulo en el que estoy estancada de Ojos de Marfil. No os diré mucho más para no spoilear, pero es lo que pasa cuando se deja una historia olvidada por seis meses, que al volver a ella necesitamos ideas frescas y a veces es difícil conseguirlas.

Hace unos meses me pasó algo parecido con otra de mis novelas, La Trinidad. La verdad es que tiene mucha más lógica porque fue una historia que escribí sin pensar, no tenía nada claro ni organizado, ni siquiera cronológicamente. Solo eran unos sucesos que me apetecían narrar y que lo hacía dejándome llevar por el momento. La verdad es que fue muy productivo y me gustó mucho dejar escapar todo lo que mi imaginación quería contar, me sirvió para darme cuenta de lo creativa que podía llegar a ser, pero, cómo no, cuando quise darle forma de novela y me percaté de que no la tenía y habían varios sinsentidos, me quedé bloqueada.

Mi creatividad me dejó desamparada por haberle querido prestar más atención a la coherencia y me vi sola intentando resolver algo muy parecido al ejemplo del detective y el ladrón. Pero esta vez se trataba de un violador y necesitaba un punto en común entre las víctimas, ya que no lo había.

Para esta ocasión, como no tenía intención de publicar la novela pronto, recurrí a mis amigas. Les conté la historia, de qué iba, los personajes, dónde se desarrollaba, lo que tenía pensado para el final y cómo habían ocurrido los hechos que narraba. Y de pronto, a una de ellas, mi queridísima Bea que también es escritora (+Beatriz Iglesias) dio en el clavo con la solución. 

Además fue muy gracioso porque sin darme cuenta sí que había creado un patrón que el detective de mi historia había descubierto, pero yo, a pesar de ser quien lo escribió, no lo había visto como algo importante o no lo había sabido enfocar. Si no llega a ser por Bea, seguramente a mí se me habría ocurrido algo parecido, porque al final la respuesta la tenía ahí, pero hasta que no hablé de la historia y no expuse mis ideas y expectativas con ella, no fui (o en este caso no fuimos) capaces de encontrar una solución creíble y coherente, que es lo que importa.

Espero que os sea de utilidad, ¿lo habéis usado alguna vez? ¿lo usaríais? ¡¡Contadme!!
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